
El Sporting perdió por 2-1 ante la Real Sociedad en San Sebastián, donde se vivió un ambiente de intensa fiesta con la presencia de la Mareona, que rivalizó con la afición local en los ánimos a su equipo. Espectacular colorido en las gradas de Anoeta.
Sporting:
Juan Pablo; Lora, Botía, Iván Hernández, José Ángel; Eguren (Carmelo), Rivera (Sangoy); De las Cuevas, André Castro (Nacho Novo), Diego Castro; y Barra).
Real Sociedad:
Bravo; Carlos Martínez, Labaka, Demidov, Estrada; Rivas, Arambura; Xavi Prieto, Zurtuza (Sutil), Griezman; e Ifrán (Tamudo).
Árbitro: Iglesias Villanueva, del Comité Gallego.
Amonestó a Labaka, Estrada, Demidov y Tamudo, de la Real, y a Rivera y José Ángel por el Sporting, además de a Preciado.
Incidencias:
Se agotaron las entradas puestas a la venta. Terreno de juego en perfectas condiciones.El Sporting, totalmente de rojo. Presencia de la Mareona con gran ambiente en el campo y en sus alrededores.
Espectacular colorido, ya que la afición local tocó a rebato para contrarrestar a los aficionados rojiblancos en un partido considerado en San Sebastián como una final para sus intereses en Primera. Día soleado y caluroso.
El Sporting saltó al campo con una camiseta de apoyo y solidaridad al foto-periodista gijonés Manu Brabo, retenido en Libia por las tropas de Gadaffi.
Asimismo, en los prolegómenos la Real Sociedad recibió el premio de la Liga Nacional de Fútbol Profesional a la mejor afición.
Fulgurante inicio
Fiel a sí mismo, el Sporting salió bien posicionado en Anoeta, tratando de restarle espacios a una Real Sociedad que a su vez salió muy espoleada.
La manija del partido era de los locales, con su afición donostiarra muy volcada, que chillaba cualquier decisión arbitral que le pudiera ser lesiva.
Pero sobre el terreno de juego había más intensidad que juego en unos compases iniciales nerviosos, en los que atacaban los vascos y se defendían bien los asturianos, sin muchos agobios.
En el minuto 19, gol anulado a De las Cuevas por fuera de juego, tras una acción de contraataque rojiblanca llevada por Barral, con remate de Eguren que coronó en posición irregular el alicantino.
Avisaba el Sporting, que dos minutos después remataba nuevamente a la portería local, pero blocó Bravo.
El Sporting comenzaba a alejar a la Real Sociedad de su área a medida que pasaban los minutos.
En el 28, nuevo contraataque llevado entre André Castro, que sirvió para De las Cuevas y éste habilitó a Barral en carrera, pero el de San Fernando llegó muy forzado a la posición de remate: el balón lo detuvo muy atento Bravo.
El Sporting había tenido menos el balón, pero había rematado mucho más, especialmente entre los tres palos, en un partido que aparentemente tenía dominado.
Pero el encuentro se revolvió en sí mismo cuando en el minuto 31, en en el primer remate guipuzcoano sobre la portería, Griezman aprovechó de cabeza un centro fantástico de Xavi Prieto para cruzar el balón y marcar el 1-0.
La Real tomaba el oxígeno que había ido perdiendo paulatinamente y su afición se iba arriba. Mientras, el árbitro se dejaba llevar por el ambiente y le perdonaba la segunda tarjeta amarilla a Labaka. No pudo ser más clara.
En el 39 Bravo realizó un gran paradón a un remate de cabeza de Barral.
En los instantes finales de esta primera mitad, el árbitro volvía a esconder la cabeza ante la presión ambiental y volvía y a perdonarle una tarjeta a la Real.Tras el pitido, la imagen que quedó fue la de Preciado recriminándole la evidencia.
Sin conformismos
La segunda parte se inició sin cambios en los dos equipos y con el Sporting dispuesto a hacerse con el mando del partido desde el inicio, dado el resultado adverso que mostraba el marcador. Había que arriesgar.
El equipo gijonés se estiraba. Tocaba, pero le faltaba el acierto en los metros finales y ante el seguro Bravo, mucho más activo que Juan Pablo en la otra portería..
Mientras, el colegiado le sacaba tarjeta amarilla a Rivera (la quinta), lo que no pareció venir muy a cuento.
Estaba claro que el centrocampista no tenía intención alguna de perder tiempo, más bien todo lo contrario, ya que el equipo nadaba contra corriente.
Se asumían los roles de esta segunda mitad y la Real trataba de dar la réplica al contraataque. Preciado preparaba cambios para dotar de más pólvora al ataque.
Prescindía de André Castro y Rivera en busca de un juego más directo con Nacho Novo y Sangoy.
Y llegó el gol, en el minuto 23. Un enrachado De las Cuevas recibió de Sangoy y el alicantino, desde lejos, la clavó en la red de la portería donostiarra.
Un golazo y arriba la Mareona, que veía a su equipo poniendo toda la carne en el asador.
Tres minutos después, remate de cabeza de Tamudo y esta vez fue Juan Pablo el que realizó una parada extraordinaria.
Intensidad en el campo y en la grada. Tremendo y sano ambiento.
La Real pasó a apretar y tuvo la fortuna de su lado, en una acción de un mal despeje en el que el remate de Griezman entró a la portería de Juan Pablo gracias a un rechace. Tuvieron más suerte los locales.
El Sporting trataba de irse nuevamente arriba y la Real de aprovechar los espacios que pudiera dejar.
Barral lo tuvo cerca pero su remate salió fuera por muy poco, mientras que Preciado quemaba el último cartucho dando entrada a Carmelo por Eguren.
El Sporting presionaba y metía el balón en el área rival mientras la Real trataba de que pasaran los minutos. El colegiado amonestó a José Angel por supuestamente dejarse caer en el área rival, cuando la acción resultó cuando menos dudosa, ya que el jugador donostiarra le metió el muslo al de Roces.
El redondeo lo tuvo al pitar el final cuando al saque de una falta que había botado Juan Pablo desde el centro del campo el balón volaba hacia el área vasca.
"Hemos vivido un hermoso espectáculo, un partido al límite que se desarrolló en esencia pura, con dos aficiones ejemplares que han puesto todo para dar el apoyo a los suyos, y en el que la Real tuvo más fortuna que nosotros, porque merecimos algo más".
Así inició Preciado la rueda de prensa, en la que no quiso hablar de la actuación arbitral y sí de su equipo y de la Mareona.
Le preguntaron si no hubiera sido mejor ir a buscar el empate.
"¿Eso cómo se hace? Pero si ellos marcaron su gol con fortuna", respondió, para añadir que "las circunstancias fueron las circunstancias, pero yo creo que era un encuentro que podríamos haber ganado".
Respecto a si el equipo tuvo menos chispa señaló que "no era sencillo, no hay más ver cómo salió la Real y lo digo sin crítica, pero ahí está el número de faltas con las que comenzó el partido, pero con todo, hicimos un partido con una ataque alegre y con mínimos fallos defensivos, aunque costosos".
Salvo el resultado, se lleva una lectura positiva del partido: "Estoy muy orgulloso del trabajo de mis hombres; han demostrado que pueden competir en cualquier campo".








