Historia del Elche Fútbol Club
Estadio:
Martínez Valero
Fundación:
1923
Historia:
Fundación e inicios del club (1923-1953):
El nacimiento del Elche C.F. vino impulsado por la petición popular de crear un equipo que representara al pueblo de Elche. Fruto de este sentimiento, los dirigentes de los principales clubes existentes decidieron reunirse en la pirotecnia de Vicente Albarrach.
Con el cobijo del palmeral, rodeado de un símbolo tan ilicitano como los fuegos artificiales y gestado gracias a la petición y el clamor popular, en 1923 nacía el Elche Football Club.
En sus primeros años de historia, el Elche, al igual que muchos equipos de la época y de los tiempos actuales, vestía con una equipación totalmente blanca.
Con esa inmaculada indumentaria disputó en Monóvar el primer partido de su historia, con motivo de las fiestas en honor a la Virgen del Remedio, logrando una contundente victoria por cuatro goles a cero ante el conjunto local.
Mariano Rodríguez Irles pasaría a la historia como el primer presidente del Elche.
Tras realizar la insigne tarea de crear el club, Rodríguez Irles dejó la presidencia. Su puesto fue ocupado por un ilustre ilicitano como Salvador Ramos Folqués, que se encargó de inscribir al Elche CF en la Federación Valenciana.
En 1924 llegó al club Paco González, que desempeñando las tareas de jugador y entrenador aportó la profesionalidad que el Elche necesitaba.
Tras disputar encuentros en campos como El Cementerio, El Clot y durante más tiempo en el de Don Jeremías, se decidió mudar de casa.
El 26 de agosto de 1926 se inauguraba el campo de Altabix, que iba a ser durante más de 50 años la casa del Elche. Un empate a dos entre el Elche y el Levante fue el primer partido que se pudo presenciar en el mítico campo.
Años después se abandonó Altabix, un recinto que es recordado con cariño y admiración por la afición franjiverde y por el fútbol español.
El checo Anton Fivber entró en la historia del Elche por ser el primer entrenador extranjero, pero sobre todo por incorporar a la camiseta blanca una franja horizontal verde. Con el tiempo, ese símbolo se convirtió en la principal seña de identidad del equipo.
Muchas décadas después una larga lista de futbolistas han lucido en su pecho la franja verde, orgullo y símbolo de toda la afición ilicitana.
En la temporada 1928/29 el club abandonó la Federación Valenciana, para formalizar su ingreso en la Murciana.
En 1935 se consiguió el primer ascenso a Segunda División, tras finalizar tercero en la fase final de la liga, y aprovechar la retirada del Deportivo Alavés encuadrado en el grupo norte.
En las primeras tres décadas de su historia, el Elche buscó sin éxito consolidarse en la Segunda División. El conjunto de Altabix era un gallito en la Tercera División, siempre peleando por los puestos delanteros, pero cuando se conseguían los ascensos el equipo no lograba asentarse en la categoría de plata.
Pero el Elche Club de Fútbol consiguió algo mucho más importante, crear un sentimiento de pertenencia e identificación de todo un pueblo con su equipo.
Llegada a la elite: (1953-1959)
La Cooperativa fue sin lugar a dudas uno de los gestos más entrañables de la historia del club franjiverde. Corría el año 1953 y las apuros económicos consumían a un Elche que vivía una situación tremendamente angustiosa. La entidad mantenía deudas tanto con sus jugadores como con la propia Federación.
Pero un grupo de hombres sacaron el barco a flote. Pascual Antón Mollá tomó las riendas de la presidencia, Paco Lahuerta encarnó el espíritu del grupo y una larga lista de jugadores se unieron al proyecto para salvar al Elche.
Curiosa fue la forma de establecer los sueldos: cada futbolista escribió en un papel lo que estimaba que debían cobrar sus compañeros; Lahuerta, el más votado, donó una parte de sus puntos a Quirant y Periquín que entraron como nuevos cooperativistas.
La grandeza de la Cooperativa residía en que todo el mundo trabajaba en pos de la salvación del club. Los futbolistas eran también administradores del club, gestionaban los ingresos, los gastos e incluso realizaban tareas de mantenimiento y pintura.
Este gesto de amor y sentimiento por el blanco y verde fue recogido con sorpresa y admiración por los principales medios de comunicación españoles.
En el plano deportivo el equipo no terminaba de despegar. Pese a hacerlo bien en la liga regular, las fases de ascenso se resistían impidiendo el salto a la Segunda División.
Con las deudas subsanadas, pero con la asignatura pendiente de los resultados, en 1955 asumió la presidencia del club José Esquitino Sempere, el que iba a convertirse en el gran presidente del Elche de todos los tiempos.
A la conclusión de la temporada 1955/56 se abandonó la fórmula de la Cooperativa, que tanto había significado en la historia del club. Para la siguiente campaña, Esquitino logró mantener la deuda a cero y el equipo rindió a un buen nivel, dominando con relativa facilidad la liga y logrando el primer puesto. Pero en la fase de ascenso el Recreativo de Huelva se impuso a los de Altabix.
La temporada 1957/58 es clave en la historia del club. Esquitino no tenía otra obsesión que ver a su equipo en la categoría más alta posible, y con esa idea fue a buscar a un director que dirigiera su orquesta, César Rodríguez. Así vivió Esquitino el fichaje del ex barcelonista e internacional:
César fue una casualidad, yo no fui a por César, yo fui porque un amigo, Vicente Cerdá, me dijo de ir a Barcelona, ya que tenía amistad con Samitier, por entonces secretario técnico del F.C. Barcelona. Viajamos a la ciudad condal con la intención de que el Barça nos dejara algún jugador, pero Samitier nos dijo que nada de nada, que los jugadores que tenían eran para sus equipos filiales. Entonces a mí se me ocurrió lo de César, y le pregunté: “¿Cómo está César? ¿Está bien?” Me miró sorprendido y me dijo: “¿Tú quieres subir y preguntas por César?” Me empeñé y le dije que dónde estaba César, me contestó que en Mallorca casi retirado. Pues bien, concertamos una reunión con él, y cuando lo vi entrar al despacho le dije a Vicente: “Xé, eixe tio està per a jugar”, mi amigo me miró no muy convencido, pero sólo había que verlo en los partidos de veteranos, era siempre el que más destacaba. Cuando me presentaron a César, me miró con una cara muy simpática, yo le dije que venía a ficharlo, y él me contesto que ese no era el lugar (el despacho de Samitier), que allí había muchos enterados del fútbol. Y nos fuimos a un bar a negociar, fue el fichaje más fácil que hice en mi vida.
César, ejerciendo de jugador y entrenador, lideró a un equipo que anotó la friolera de 147 goles, llevando el espectáculo a Altabix y a cuantos campos visitaba. En la fase de ascenso el Elche no se achicó, y se deshizo por un parcial de 12-3 del Xerez. Y en la última y decisiva eliminatoria ante el Mallorca, pese a perder 1-0 en tierras baleares, golearon 4-2 en casa, logrando el ansiado ascenso.
El cohete franjiverde había aterrizado en la categoría de plata, pero la ambición de César, Esquitino y todo el pueblo de Elche pedía más, otro ascenso. Como un ciclón volvió a pasar el Elche por la liga, los partidos se ganaban con asombrosa facilidad y las goleadas daban muestra de la calidad del equipo.
Para la historia queda el 19 de abril de 1959, con una contundente victoria por 0-3 ante el Tenerife el Elche llegaba a la élite del fútbol español. Navarro, Gómez, González, Quirant, Riquelme, Rodri, Isidro, Pahuet, Cardona, César, Outeruelo y Nito II fue el once que alcanzó la gloria, y llevó por primera vez en su historia al Elche C.F. a la Primera División.
También fue campeón de la categoría, ya que como líder del grupo sur se enfrentó en el Santiago Bernabéu al Real Valladolid, primer clasificado del grupo norte, logrando la victorias por tres tantos a dos. El Elche había llegado a primera por la puerta grande, dominando con autoridad la liga, quedando campeón de segunda y sentando las bases de un equipo que durante más de una década iba a asombrar al fútbol español.
Época dorada (1959-1971)
En el histórico campo de Buenavista debutó el Elche en Primera División ante el Real Oviedo con empate a un gol, siendo Pahuet el primer goleador del Elche en la máxima categoría. En el segundo encuentro de liga, Altabix iba a estrenar como campo de Primera División ante el todopoderoso F.C. Barcelona de los Luis Suárez, Ramallets, Evaristo y compañía.
El conjunto catalán tuvo el “honor” de ser el primero de una larga lista de equipos que sucumbieron en el feudo ilicitano. Con goles de Pahuet y Cardona venció el Elche 2-1.
En su primera temporada en la categoría de oro el Elche finalizó en una meritoria décima posición y consiguió estar entre los cuatro mejores equipos de España, llegando a las semifinales de la Copa. Con la competición a punto de finalizar anunció César su marcha del club. Con un Altabix totalmente entregado despidió la afición al héroe de los ascensos, al culpable junto a Esquitino, de que un equipo de pueblo se codeara con los grandes del fútbol español.
En verano de 1960 se disputó la primera edición del trofeo Festa d´Elx, con un triangular entre el Levante, el Hércules y el propio Elche. El equipo valenciano fue el primer vencedor del torneo veraniego ilicitano, al imponerse a Elche y Hércules. En el encuentro restante, los franjiverdes vencieron en el derbi provincial por 4-0. Desde entonces, el Festa d´Elx se ha disputado ininterrumpidamente hasta nuestros días, con la participación de los grandes equipos del fútbol mundial.
La difícil tarea de hacer olvidar a César en el banquillo recayó en su segundo, Miguel Beltral, pero antes de comenzar la liga fue sustituido por Antonio Barrios. A éste no le acompañaron los resultados y el equipo se situó al borde del precipicio y para evitar la caída llegó de nuevo Miguel Beltral, con él se consiguió el mal menor promocionar por la permanencia.
El Elche se jugó a doble partido la permanencia ante el Ceuta, en la ida perdió 1-0 en tierras ceutíes, pero en el partido de vuelta consiguió levantar la eliminatoria al vencer por un contundente 4-0. Otro año más en Primera División.
El propio técnico del Ceuta, Juan Ramón, iba a ser el encargado de dirigir al Elche en la temporada 1961/62. El equipo se mostró muy serio durante todo el campeonato y finalizó en octavo puesto.
Altabix fue un auténtico fortín, sólo dos grandes como el Atlético de Madrid y Barcelona lograron llevarse los dos puntos; equipos como Zaragoza, Osasuna, Español, Tenerife o Real Sociedad salieron goleados de la ciudad de las palmeras.
Si dos años atrás César había dejado el club, en junio de 1962 José Esquitino Sempere anunció su marcha de la entidad. Los dos pilares básicos de la proeza estaban fuera del Elche, pero Esquitino supo dejar un sustituto a la altura de las circunstancias, Manuel Martínez Valero. Hablar de los buenos tiempos del Elche es hacerlo de Esquitino y Martínez Valero, sus mandatos fueron sinónimo de éxito.
En la temporada 1962/63 no consigue el Elche seguir con la racha de la campaña anterior y los malos resultados provocan la destitución de Juan Ramón. Con el brasileño Pedro Otto Bumbel en el banquillo se reforzó el Elche fichando a Ramos, Pellejero y Forneris. Al final del campeonato se terminó en octava posición, también ocho fueron los tantos que endosaron al Sevilla, la mayor goleada en la historia del club en Primera División.
En la Copa, el Elche estuvo a un paso de protagonizar la hazaña de eliminar al F.C. Barcelona. En el partido de ida en Altabix los franjiverdes muy superiores vencieron 4-1, pero en la vuelta disputada en la ciudad condal el arbitró condicionó el partido con la expulsión de Cardona, que permitió a los azulgranas igualar la eliminatoria. En el encuentro de desempate el Elche acusó el cansancio y perdió por dos goles a uno.
En la temporada 1963/64 logró el Elche la mejor clasificación de su historia. Heriberto Herrera dirigió a un equipo de ensueño, cuyos nombres todavía suenan en la memoria de los buenos aficionados:
Pazos, Chancho, Iborra, Quirant, Ramos, Forneris, Cardona, Lezcano, Eulogio, Romero y Oviedo. Equipos de la talla del Real Madrid, Español, Valencia, Atlético de Madrid, Zaragoza o Sevilla claudicaron en Altabix. En el ecuador del campeonato, el Elche se encontraba pugnando por el título de liga con el F.C. Barcelona, pero unos malos resultados en el tramo final le relegaron al quinto puesto.
La buena temporada no pasó inadvertida para el resto de equipos, prueba de ello son los fichajes de Heriberto Herrera por la Juventus o de Enrique Cardona por el Atlético de Madrid, éste último reportó 15 millones de las antiguas pesetas a las arcas blanquiverdes. Para suplir tan sensibles bajas llegaron jugadores como Canós, Curro, Vavá, Llompart, Marcial y José María; así como el entrenador canario Rosendo Hernández.
El equipo de la temporada 1964/65 fue una combinación de juventud y veteranía, pero con un listón muy alto, ya no era aquel equipo que soñaba con mantenerse, sino un conjunto que jugaba de tú a tú a los grandes. Rosendo Hernández primero y Martín Francisco después, incluyeron en el once a varios canteranos y finalmente el equipo logró clasificar en octava posición.
Martínez Valero dio la oportunidad de debutar en los banquillos al mítico ex jugador Ladislao Kubala, pero antes de comenzar la temporada el húngaro dimitió alegando falta de potencial de la plantilla. Quien no se amilanó fue Pedro Otto Bumbel, que nada más recibir la llamada del presidente se puso manos a la obra para volver a dirigir la nave franjiverde. Otto Bumbel hizo debutar a José Antonio Morante “Lico”, que iba a convertirse con el tiempo en uno de los grandes futbolistas de la historia del club.
El Elche de los Pazos, Casco, Canós, Marcial, Iborra, Vavá, Romero, Llompart, Lico, Lezcano... Cuajó una magnífica temporada, consiguiendo el sexto puesto y devolviéndole al Atlético de Madrid el título de liga “robado” en la anterior campaña. En las últimas jornadas de liga la victoria en Altabix ante el Real Madrid, con gol de Marcial antes de ser traspasado al Espanyol, puso en bandeja el título de liga al conjunto colchonero. Además toda España pudo ver el ambiente y el fútbol que se vivía en Altabix, ya que fue televisado el primer partido del Elche como local, ante el Pontevedra.
Luciano Sánchez “Vavá” y el atlético Luis Aragonés llegaron empatados en la tabla de goleadores al último partido de liga. Cuando estaba a punto de finalizar el encuentro todo hacía presagiar que el empate no se desharía, pero no fue así. Romero realizó una genialidad driblando a cuantos defensa se le cruzaron, y a puerta vacía, en lugar de empujar la pelota, buscó a su compañero Vavá que no perdonó para lograr el trofeo Pichichi. Altabix fue una auténtica fiesta y celebró por todo el alto el éxito de su goleador.
Luchando con los poderosos del fútbol español, aportando cantidad de jugadores a la selección nacional y consiguiendo el reconocimiento individual y grupal de todo el mundo se podía decir que el Elche era un grande del fútbol. Pero entre toda esa alegría hubo un momento de emotividad para despedir al gran capitán, a uno de los niños de la Cooperativa, a Miguel Quirant Alemañ. El histórico jugador dijo adiós tras 361 partidos vistiendo la franjiverde.
Con Otto Bumbel en el banquillo comenzó el Elche la campaña 1966/67, la que vivió por vez primera un derbi en la máxima categoría. En un Altabix lleno hasta la bandera, Elche y Hércules se enfrentaron en la segunda jornada del campeonato, con victoria por 4-0 para el conjunto local. También en Alicante se impuso el Elche por 1-3, logrando dos victorias en los dos derbis en la Primera División y demostrando una clara superioridad
Otra gran partido fue la visita del F.C. Barcelona. Al descanso el conjunto azulgrana vencía por un claro 1-3, pero la garra y la calidad de los blanquiverdes volteó el marcador. Molina, Romero y Lezcano dieron la vuelta al encuentro para colocar el 4-3 final. Dirigido primero por Bumbel y ya al final de la liga por Di Stefano el Elche quedó en novena posición.
El éxito de la inagotable cantera ilicitana fue premiado con el Trofeo Amberes, que fue instaurado en homenaje a los héroes de los Juegos Olímpicos, y que reconocía a la mejor cantera del fútbol español.
La buena marcha del equipo en la liga también se tradujo en la Copa. Osasuna, Sevilla y Granada fueron eliminados por el Elche, que alcanzó las semifinales ante el Valencia. En el partido de ida, una impetuosa lluvia no fue impedimento para que la afición llenara Altabix y el equipo arrollara al Valencia, pero el 2-1 final con gol legal anulado y un penalti fallado por parte ilicitana, no era una renta suficiente. En Mestalla, el Elche cayó derrotado por 2-0, con el segundo gol precedido de falta al meta Blas, y fue el Valencia el que logró pasar a la final que después ganaría
Al concluir la temporada finalizó su vinculación con el Elche Juan Ángel Romero, la zurda de oro, considerado por muchos como el mejor jugador de todos los tiempos. Para el recuerdo quedó su asombroso gol ante el Real Murcia, tras driblar a cuantos contrarios salían a su paso el genio paraguayo se deshizo también del guardameta y a portería vacía se arrodilló y remató de cabeza a gol.
No comienza bien la temporada 1967/68 para los de Di Stefano, y las victorias se resisten. Fruto de la presión popular con el técnico, Martínez Valero presentó su dimisión como presidente del Elche. El nuevo mandatario no podía ser otro, el que había orquestado la proeza del ascenso, el que llevó al Elche a los más altos peldaños y que iba a volver a hacer historia, José Esquitino Sempere.
Con la entrada de Esquitino, Daucik sustituyó a Di Stefano en el banquillo de Altabix.
Los resultados empezaron a ser positivos y el equipo logró mantener la categoría en la undécima posición. Pese a que esta temporada había sido un poco más floja que la anteriores, los jugadores del Elche no pasaron desapercibidos y Lico fue traspasado al Espanyol de Barcelona.
Roque Gastón Maspoli fue el técnico en la 1968/69, una temporada que iba a ser histórica para el fútbol ilicitano. En la liga, los empates marcan gran parte del campeonato, se perdieron puntos en casa, pero también se logró puntuar en feudos como el Santiago Bernabéu o Camp Nou. El Real Madrid líder, invicto y que estaba barriendo a todos sus rivales se presentó en Elche el 6 de abril. Pero ni uno de los mejores equipos de la historia pudo vencer en el mítico campo, el gol de Curro rompió la imbatibilidad blanca. Una vez más, lección de fútbol en Altabix.
Tras finalizar la liga en novena posición llegó el turno de jugar la Copa del Generalísimo. El Pontevedra fue la primera víctima, al caer 2-0 en Elche y sólo conseguir un tanto de ventaja en Pasarón. En cuartos de final tocó en suerte el Valencia. En un Mestalla lleno a rebosar, con más de 1.000 aficionados ilicitano, el Elche se impuso por 1-2, renta suficiente para que el empate a uno en Altabix clasificara para las semifinales.
La Real Sociedad iba a ser el último escollo para llegar a la final, todos daban como favorito al equipo donostiarra, que practicaba un fútbol muy defensivo. Dos goles de Casco y uno de Curro destrozaron la defensa blanquiazul, la ventaja parecía suficiente. Pero en la vuelta, un campo encharcado manualmente trabó el juego ilicitano y favoreció a los vascos, que con un 4-1 igualaron la eliminatoria. Todo se debía de resolver con un partido de desempate.
Pero el Elche era mejor. En el partido de desempate en el perfecto césped del Santiago Bernabéu los de Maspoli demostraron su verdadero juego, pudieron ser muchos los goles de ventaja, pero los tantos de Casco y Asensi fueron suficientes para clasificar al Elche para la final de la Copa del Generalísimo. No hubo final vasca, el Elche se iba a enfrentar al Athlétic de Bilbao en la lucha por el título.
Toda la ciudad se volcó con su equipo, trenes, autocares, vehículos particulares y hasta bicicletas sirvieron de medio de transporte para trasladar a la afición ilicitana a Madrid.
Las calles de la capital de España se tiñeron de blanco y verde, la fiesta y la cordialidad entre las dos aficiones fue la nota predominante. 120.000 espectadores abarrotaron el coliseo blanco, los del Athlétic animando a los suyos e ilicitanos y madrileños con el Elche.
Araquistain, Iborra, Lezcano, González, Llompart, Ballester, Serena, Curro, Vavá, Casco y Asensi fue el once que presentó Roque Gastón Máspoli el 15 de junio de 1969 en el partido más importante de la historia del club. El Elche controló gran parte del encuentro, especialmente la primera parte fue de claro dominio franjiverde, e incluso los vizcaínos tuvieron que sacar un balón de bajo de los palos con Iríbar ya batido.
En la segunda parte el Elche acusó el cansancio de la eliminatoria de desempate y las ocasiones claras fueron para los bilbaínos. En el minuto 82 de encuentro llegó el tanto del Athlétic, Clemente pasó a Arieta y éste batió a Araquistain. Al final la Copa marchó hacia el País Vasco, pero el recuerdo y la admiración del fútbol español habían sido para el digno subcampeón.
En verano de 1969 el Festa d´Elx albergó uno de los mejores encuentros que se podía presenciar en el fútbol de la época. El Elche como subcampeón de España y el Estudiantes de la Plata como campeón del mundo pugnaron por la décima edición del trofeo que fue a parar a las vitrinas del club argentino, que venció por un tanto a dos en Altabix.
El entrenador que llevó al Elche a la final, Roque Gastón Maspoli, fue el mismo que comenzó la campaña 1969/70, pero los malos resultados obligaron a Esqutino a destituirlo. Como el mismo presidente comentó años después, fue “una de las peores decisiones que he tomado y de la que me arrepiento”. Pedro Otto Bumbel fue el encargado de sustituirlo.
Llegó el Elche a la última jornada jugándose la permanencia ante el F.C. Barcelona. El Deportivo era el otro implicado, que jugaba en casa ante el Granada en un encuentro que terminó ganando 3-0. El conjunto ilicitano necesitaba ganar para mantenerse, los minutos pasaban y el gol no llegaba, parecía que el fin del sueño estaba cerca. Pero un preciso pase de Ciricaco es controlado por Asensi que bate al meta Reinal.
El delantero franjiverde festeja brazos en alto el gol de la permanencia.
Las ventas de Ballester al Real Madrid y de Asensi al F.C. Barcelona fueron las últimas operaciones de José Esquitino, antes de abandonar definitivamente la presidencia del Elche Club de Fútbol. Francisco Climent se impuso en las elecciones a Martínez Valero, de esta manera el que había desempeñado las tareas de tesorero se convirtió en Presidente.
Nada salió bien en la siguiente campaña. Hasta cuatro técnicos, Salvador Artigas, Pedro Otto Bumbel, Díez Iborra y José Llopis, pasaron por el banquillo franjiverde, pero ninguno pudo evitar la catástrofe del descenso. Con victoria en Altabix por 1-0 ante el Sevilla puso el Elche fin a los doce mejores años de su historia, los que militó ininterrumpidamente en Primera División.
La ciudad de Elche despertó del sueño, pero la historia no se puede borrar. Aquel equipo que casi medio siglo antes fundaron Rodríguez Irles y un grupo de enamorados del fútbol y de Elche, había estado más de una década entre los grandes y había llevado el nombre de Elche por todo España.
Nuevo estadio: (1971-1980)
Con la llegada de los setenta el Elche comenzó una nueva etapa, tras su época dorada. El equipo se reforzó adecuadamente, lo que unido a los sólidos mimbres de antaño, propició el regreso a la Primera División. Aunque si algo hay que destacar de la década de los setenta es la construcción del Nuevo Estadio, orgullo y patrimonio de la afición franjiverde.
El descenso a Segunda División cerró un capítulo de la historia del Elche y abrió otro nuevo. Martínez Valero vuelve como presidente con el beneplácito de toda la afición, y con Roque Olsen de técnico, se hace limpieza en la plantilla buscando nuevos aires.
El equipo no emociona en su juego, pero los resultados van llegando hasta que en la última jornada una victoria ante el Oviedo en Altabix daba el ascenso.
Todo Elche estaba con el equipo. La ciudad se engalanó de blanco y verde, no se podía fallar, nadie concebía perder el ascenso. Pero tampoco nadie contaba con el Real Oviedo, especialmente con su meta Lombardía que lo paró todo aquella tarde.
El Elche se volcó sobre la puerta asturiana, pero los balones chocaban como por arte de brujería contra el portero visitante. El empate a cero sólo sirvió para llevar la desesperación y el lamento a la afición franjiverde y dejar al equipo otro año en segunda.
Para la liga 1972/73 Roque Olsen siguió como entrenador, y poco a poco se fue colocando en los puestos de privilegio, el ascenso estaba prácticamente cantado. En la última jornada el Rayo Vallecano venció en Altabix, pero no importaba, el Elche ya era equipo de Primera División. La decepción anterior sirvió de aliciente para que la afición festejara con más entusiasmo el ascenso
Ya en Primera División, se recibió en la jornada inaugural al F.C. Barcelona. Cosas del azar, igual que en el debut en la máxima categoría e igualmente volvió el Elche a salir vencedor. Real Madrid y Valencia también sucumbieron en Altabix. Aunque hubo que llegar hasta el último partido ante el Zaragoza, para cosechar el empate que selló la permanencia.
Habían pasado 50 años desde que un grupo de aficionados decidió crear un club para representar a la ciudad, un equipo que estaba representando orgulloso el nombre de Elche por toda España.
Se inició el siguiente campeonato con Néstor “Pipo” Rossi en el banquillo, un técnico tan peculiar como ingenioso. Un gran equipo con jugadores como Rubén Cano, Aníbal Montero, Gómez Voglino o “Milonguita” Heredia finalizó en octava posición, apurando hasta última horas sus opciones europeas. En la penúltima jornada la derrota ante el Hércules en el Rico Pérez privó al Elche de la lucha por entrar en la UEFA, pero para la historia quedó el gesto de Aníbal Montero.
Cuando acabó el encuentro y ante el abucheo del público local, el futbolista se sacó su elástica y besó el escudo franjiverde.
En la campaña 1975/76 las cosas no fueron tan bien y una serie de malos resultados provocaron la destitución de “Pipo” Rossi, por lo que el técnico francés Marcel Domingo fue el encargado de sustituirle. Para el recuerdo quedó el encuentro ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, donde se logró empatar a dos, tras ir perdiendo por dos tantos a cero.
En la última jornada, otro partido de infarto, había que ganar al Athlétic para salvarse.
En varios instantes del encuentro el equipo estuvo descendido, pero finalmente con dos goles de Rubén Cano y uno del canterano Félix el Elche venció 3-1.
ños antes ya se habían escuchado las primeras voces que solicitaban el cambio de estadio, pero fue el 10 de noviembre de 1974 cuando se celebró la asamblea extraordinaria para presentar el proyecto. Ante 4.000 socios Martínez Valero explicó el original método para financiar la construcción, se ponían en venta 1.700 aparcamientos a 100.000 pesetas. Juan Boix Matarredona fue el arquitecto y junto a Martínez Valero uno de los padres de la “criatura”.
Con el nombre de Nuevo Estadio del Elche C.F. el 8 de septiembre de 1976 la Selección Nacional de México y el Elche C.F. dieron la bienvenida a uno de los estadios más grandes y modernos de España. No faltaron los goles, el 3-3 final fue otro aliciente a la fiesta que vivió toda la familia blanquiverde. Finarolli anotó el primer tanto en el coliseo ilicitano.
Con el Nuevo Estadio llegaron Trobbiani, Finarolli y Orellana, tres argentinos que hicieron las delicias de la afición. El Elche dirigido por Felipe Mesones volvió a encontrar su juego de antaño, calidad a raudales gracias a la presencia de los tres argentino y una gran seguridad atrás; con la contundencia de Indio, la experiencia de Llompart y el buen hacer del portero Esteban.
Aunque los resultados no fueron parejos al derroche técnico y de calidad del equipo, se consiguió la permanencia sin pasar apuros.
En el primer tramo de la campaña 1977/78, con Roque Olsen en el banquillo, se consiguieron buenos resultados y el equipo se mantuvo en la parte media de la tabla. Pero con la segunda vuelta llegaron las derrotas. Lezcano sustituyó a Olsen, pero ya nada podía hacer para evitar el descenso.
Con la tristeza por la pérdida de la categoría, pero con la ilusión de despedir a uno de los grandes, el 26 de noviembre homenajeó el Nuevo Estadio a Llompart, el jugador que más veces ha vestido la franjiverde en Primera División.
La temporada 1978/79 supuso la vuelta de Heriberto Herrera al banquillo, el laureado entrenador sustituyó con la campaña empezada a Fernández Mora. Con HH II los resultados no tardaron en llegar, su fuerte carácter impregnó de motivación al equipo, que en el último partido necesitaba una victoria en Las Margaritas de Getafe para retornar a la categoría perdida.
Con la ciudad madrileña invadida por la afición franjiverde fue el Elche a buscar la victoria. Quesada contrarrestó el gol inicial del Getafe, pero hacía falta otro tanto para el ascenso, las acometidas fueron varias y claras, pero el gol no llegó. La decepción por el fallido ascenso no contagió a los juveniles, que ese mismo año fueron los brillantes campeones del prestigioso torneo internacional de Ginebra.
El verano de 1979 viajó el Elche a Honduras, tierra del ex futbolista Cardona y del entonces jugador Gilberto. La solidaridad demostrada por todo el pueblo ilicitano cuando unas inundaciones asolaron a la población, quedó grabada en la retina de los hondureños. Como héroes fueron recibidos los jugadores blanquiverdes en el aeropuerto de Tegucigalpa, un país entero se volcó con el Elche C.F.
En su segunda temporada consecutiva tuvo que dejar Heriberto Herrera el banquillo debido a una enfermedad.
Arsenio Iglesias le sustituyó en el cargo y con él se cosechó una magnífica racha de resultados, con nueve encuentros seguidos sin conocer la derrota. Pero no bastó, unos pinchazos de última hora impidieron pugnar por la máxima categoría. Un Nuevo Estadio merecía un Elche en Primera División.
Descendidos: (1980-1991)
La década de los ochenta iba a ser un periodo de transición en la historia de la entidad franjiverde.
En estos años, la afición sufrió decepciones en jornadas que había preparado con mucha ilusión, pero también pudo festejar por lo grande dos ascensos a la máxima categoría. Se puede decir que los ochenta fue una década de luces y sombras para el Elche Club de Fútbol.
Se estima que 65.000 espectadores abarrotaron el feudo franjiverde en busca del ansiado ascenso, no se recuerda una mayor manifestación de blanquiverdismo.
Pero el Cádiz venció 1-2 y frustró la fiesta ilicitana, la alegría e ilusión se tornaron tristeza y rabia. Fue un golpe duro para la afición, muchos juraron no regresar, pero el Elche era, es y será un club con suficiente entidad para salir adelante en las más críticas situaciones.
Borrón y cuenta nueva. Felipe Mesones fue el designado para dirigir al Elche en la temporada 1981/82 en busca del ansiado ascenso. La temporada no es mala, con el equipo situado en los puestos altos de la tabla y con un Paco Bonet que rindió a un excelente nivel, lo que después valdría para su traspaso al Real Madrid. Pero al final no pudo ser, Celta de Vigo, Salamanca y Málaga fueron los equipos que lograron llegar a la máxima categoría.
La afición iba a poder disfrutar del mejor fútbol del mundo durante el verano de 1982. Hungría, El Salvador y Honduras disputaron sus partidos de la Copa del Mundo España 82 en el Nuevo Estadio. Para el recuerdo de los aficionados y las estadísticas de los mundiales iba a quedar el 10-1 que Hungría le endosó a El Salvador, la mayor goleada en la historia de las fases finales de los Campeonatos del Mundo.
Finalizado el mundial Vicente Pastor sustituyó a Martínez Valero en la presidencia del Elche y Luis Cid a Mesones en el banquillo. Pero las cosas no terminaron de ir bien en la liga, Cayetano Ré ocupó el cargo de Luis Cid y Vicente Pastor también fue relevado como máximo mandatario por Diego Quiles.
El equipo terminó en una discreta séptima posición, pero destacó la llegada del guardameta Miguel Recio que iba a defender de manera formidable durante diez años la puerta franjiverde.
En mayo de 1983 fallece Manuel Martínez Valero, uno de los grandes presidentes de la historia del Elche. Con la pérdida del ex presidente inició el Elche la temporada 1983/84 jugando a un buen nivel, pero un empate a cero al comienzo de la segunda vuelta ante el Hércules en el Rico Pérez provcó la destitución de Cayetano Ré, que fue sustituido por Roque Olsen.
La buena marcha de los conjuntos filiales en la Segunda División hizo posible que el quinto clasificado pudiera ascender, con esas opciones se plantó el Elche en la última y decisiva jornada ante el Bilbao Athlétic.
La ilusión era inevitable, pero nadie quería que se repitiera lo del Cádiz. Un estadio a reventar de blanco y verde vio a los suyos golear por 4-0 al filial vasco. Ese día la fiesta sí que fue completa y el Elche retornaba por la puerta grande a la división de honor del fútbol español.
Efímera fue la vuelta a la Primera División. Se contrató a Antonio Ruiz como técnico, pero el equipo no consiguió ni juego, ni resultados. Para sustituirle llegó del filial Carlos Maciá Bonet, el único ilicitano que ha entrenado al Elche en primera, pero éste tampoco pudo sacarle punta a una campaña en la que hay que rescatar la llegada de Claudio Barragán.
Al final, la afición sólo pudo disfrutar un año de la máxima categoría.
Para la nueva campaña en Segunda División regresó Roque Olsen al banquillo con el único objetivo del ascenso. El equipo estuvo varias jornadas en las posiciones de privilegio, pero una serie de resultados le alejaron de la lucha. Olsen fue despedido y regresó Carlos Maciá Bonet. Con la llegada del técnico ilicitano se apuraron las últimas opciones de ascenso, pero al final no se pudo retornar a la categoría perdida.
A mitad de la temporada 1986/87 Diego Quiles presentó su dimisión, y en las elecciones posteriores resulta vencedor José Sepulcre Fuentes. El Elche no realizó una buena temporada y acabó en la séptima posición, muy lejos de los puestos en los que teóricamente se debía de mover el club.
Tras dos campañas en la categoría de plata, en la 1987/88 el Elche retornó a la división de honor. Con Felipe Mesones de entrenador, Miguel Recio en la portería y Claudio, Bracun y Sixto como jugadores más destacados se realizó una gran temporada.
El ascenso se consiguió en Las Cármenes de Granada, con un lanzamiento de falta que Robi envió a la escuadra del conjunto andaluz.
Elche volvió a ser una fiesta y la ciudad recibió como héroes a sus jugadores que habían logrado retornar a Primera División. El presidente que vivió el ascenso fue José Sánchez Riquelme que sustituyó José Sepulcre Fuentes en marzo de 1988. En este mismo año el Elche abandonó casi seis décadas después la Federación Murciana, para adherirse por ley a la Valenciana.
Otra vez más la estancia en la división de oro fue excesivamente breve, un año. El Elche cuajó una de sus peores temporadas y sólo sumó 15 puntos. Mesones, Ladislao Kubala y el dúo Lico-Lezcano no pudieron enderezar el rumbo y el club franjiverde cayó irremediablemente a seis jornadas del final de la liga.
El 25 de junio de 1989 el Elche era derrotado 3-1 en La Romareda ante el Real Zaragoza, en lo que supone, hasta el día de hoy, el último partido en Primera División.
Luis Costa fue el entrenador elegido para retornar a la elite, pero los resultados no le acompañaron y fue destituido. Tampoco tuvo suerte Evaristo Carrió, que en su vuelta al banquillo ilicitano cosechó más tristezas que alegrías. Lico fue la solución de urgencia, con su llegada el equipo logró mantener la categoría, pero la cuesta abajo había comenzado.
Los amargos años 90 (1991-1999)
La llegada a la Segunda División B vino acompañada del desastre económico. El descenso administrativo a tercera estaba en boca de todos y algunos medios lo dieron por hecho.
Incluso se llegó a plantear el mayor desastre posible, la desaparición del club. Pero un equipo histórico, que había paseado el nombre de la ciudad por toda España no podía desaparecer.
Con Anselmo Navarro como presidente, Elche y el Elche vivieron un verano de 1991 de infarto, pero finalmente se hizo frente en la medida de lo posible a las deudas económicas y a última hora, pero dentro del plazo, se entregaron los talones en la Liga de Fútbol Profesional.
En el terreno de juego, el equipo combinó goleadas de escándalo con derrotas ante rivales muy inferiores, pero al final logró clasificarse para el play off. En la fase de ascenso el Elche perdió rápidamente sus opciones para luchar por el salto de división, y al final fue el Lugo el que subió de categoría.
En la siguiente campaña, la 1992/93, el Elche se mostró muy sólido durante todo el año, y sólo las derrotas en los últimos partidos impidieron que el equipo entrenado por Lico lograra el primer puesto. En la fase de ascenso comenzaron muy bien, con un saldo de tres victorias y un empate en los cuatro primeros partidos, pero aún restaban los dos encuentros decisivos frente al Leganés.
En el Martínez Valero el Elche sólo pudo empatar ante el conjunto madrileño por culpa de un desastroso arbitraje de Villaseca Arroyo, que anuló un gol totalmente válido a los franjiverdes y dio por bueno el tanto visitante en claro fuera de juego cuando se cumplía el minuto 93.
En la última jornada de la liguilla, el equipo viajó a Leganés con la obligación de ganar, pero cayó derrotado por tres tantos a cero. El Elche quedaba relegado, otro año más, a la categoría de bronce.
En la temporada 1993/94 el club cosechó su peor clasificación en 40 años. Crispi, Emilio Esteban y Julián Rubio dirigieron al equipo, pero ninguno logró encauzar el rumbo, quedando en un más que discreto duodécimo lugar.
Junto al desastre deportivo vuelven a aflorar los problemas económicos, hasta el punto que, debido al impago, el Elche pierde el suministro de luz, agua y teléfono.
Con una nube de incertidumbre y tristeza Antonio Coves, que había sustituido en la presidencia de manera interina a Anselmo Navarro, convocó el 19 de mayo de 1994 una asamblea extraordinaria en el Gran Teatro. Cuando todo parecía perdido un ilicitano y franjiverde de pro como Sixto Marco exigió una solución, el Elche estaba por encima de las personas y cualquier esfuerzo posible se debía de acometer para salvar al club. El clamor popular nombró en esa Junta a Diego Quiles nuevo presidente del Elche C.F.
Tras pasar otra campaña en la que el equipo tampoco logró clasificar entre los cuatro primeros, en la 1995/96 Felipe Mesones fue designado entrenador. En un grupo fortísimo con equipos de la talla del Málaga, Córdoba, Jaén, Recreativo, Granada, Xerez, Cádiz o Polideportivo Almería se consiguió quedar en tercer puesto.
Pero en el play off de ascenso Las Palmas dominó con facilidad la liguilla, sólo el Elche le pudo seguir el paso, pero al final los amarillos se impusieron en el Martínez Valero y lograron el salto de categoría.
Fabri, Marcial Pina y Ciriaco Cano entrenaron al conjunto franjiverde en la 1996/97. Tras quedar como segundo clasificado en el grupo III, el bombo deparó al Deportivo de la Coruña “B”, al Baracaldo y al Córdoba como rivales para el ascenso.
Con un empate en El Arcángel de Córdoba, una victoria en casa y una derrota fuera ante el Depor, el Elche apuraba sus últimas opciones de ascenso en casa ante el Córdoba.
El estadio presentó una imagen formidable, con más de 30.000 aficionados y una gran presencia de seguidores cordobeses. Pero al final se repitió el resultado de la primera jornada, empate a cero, lo que prácticamente convertía al Córdoba en equipo de segunda.
Pero en la siguiente jornada la cosa iba a cambiar, el Elche venció sin problemas 4-0 al Baracaldo y el conjunto del califato perdió 1-4 ante el filial gallego. Todo quedaba para la última jornada en Baracaldo.
El Elche tenía que ganar y ganó. Lo que unido a la insuficiente victoria del Córdoba en Riazor daba por fin el ansiado ascenso.
Enric Cuxart fue el autor del gol franjiverde, nada más comenzar el partido, pero que a la postre fue definitivo. Casi 2.000 seguidores franjiverdes festejaron el triunfo en Lasesarre de Baracaldo y muchos más se echaron a las calles de Elche para celebrar que su representativo regresaba a la categoría de plata.
El Elche, ya convertido en Sociedad Anónima Deportiva, tuvo un éfimero paso por la Segunda División. La afición se entregó con el equipo, y las entradas superaban con creces los 12.000 espectadores, pero no fue suficiente. Ciriaco Cano, José Manuel Rielo y Delfín Álvarez no pudieron evitar que el Elche descendiera.
Con la derrota en Jaén (2-1), la afición ilicitana volvió a recibir el mazazo del descenso, su siempre fiel apoyo no bastó para mantener la categoría.
Tolo Plaza fue el elegido para asumir el reto de devolver al equipo a la división perdida. Tras una liga con altibajos, el equipo finalizó en tercer lugar, quedando encuadrado con Melilla, Universidad de las Palmas y Burgos en la lucha por el ascenso. Tres empates y una sola victoria en las cuatro primeras jornadas no era un dato muy esperanzador. En el quinto envite ante el Melilla en el Martínez Valero, la necesidad de ganar era imperiosa.
El equipo norteafricano pegó primero y se adelantó en el marcador, pero el “tiburón” Armentano llevó las tablas al electrónico. Aunque no era suficiente. Con el tiempo más que cumplido, un balón colgado que la defensa no acierta a despejar, va a parar a las botas de un joven recién sacado de la cantera, que no duda en empujarla al fondo de la red. Juan Francisco Martínez Modesto “Nino” llevó el éxtasis al Martínez Valero y el ascenso estaba prácticamente en la mano.
Pero el partido en Melilla no fue un mero trámite. Había que ganar para no depender de otros resultados y el encuentro no fue nada fácil. Claudio Barragán, paradigma de raza y talento, marcó el gol definitivo, el del ascenso. Como sólo los grandes lo saben hacer, con temple y calidad, como sólo “El Litri” lo sabe hacer. El Elche lograba lo que parecía imposible, retornar en un solo año a la categoría perdida.
El nuevo Siglo (1999-2009)
Durante todo lo que llevamos de siglo XXI el Elche ha militado en la categoría de plata del fútbol español, consolidándose con el paso de los años.
En la primera temporada tras el ascenso en Melilla, se logró mantener la categoría sin pasar excesivos apuros, gracias a una buena segunda vuelta.
En la temporada 2000/01 el equipo comenzó de manera extraordinaria, logrando un triunfo en casa ante el Salamanca en la primera jornada e imponiéndose al Real Betis a domicilio. Pero a partir de ahí todo fue cuesta abajo, y se tuvo que llegar a un final de auténtico infarto ante el Compostela.
En el dramático partido frente al conjunto gallego el Elche tenía que lograr un empate si quería mantener la categoría en detrimento del equipo norteño. Muy mal se pusieron las cosas con el cero a dos inicial del Compostela, que hacía presagiar lo peor.
Pero el ilicitano Nano antes del descanso y Benja de fuerte cabezazo en la segunda mitad firmaron el necesario empate. El tanto del central de Bigastro dio la permanencia al equipo y la alegría a los 30.000 aficionados que hacían hervir el Martínez Valero.
En la campaña 2001/02 el Elche logró su mejor posición desde el último regresó a la Segunda División. El equipo, dirigido por Julián Rubio, realizó una fantástica segunda vuelta, que le sirvió para alzarse con el quinto puesto, apurando las opciones de ascenso hasta la penúltima jornada.
De memorables hay que calificar los encuentros ante el Atlético de Madrid en casa, con victoria por 5-1 para los franjiverdes; y ante el Real Oviedo en el Carlos Tartiere, donde el Elche cosechó un escandaloso 3-6 a su favor.
Las dos siguientes campañas fueron de transición , ya que el Elche no estuvo luchando por los puestos de honor, ni tuvo opciones serias de pelear por el ascenso. Pero, aunque el equipo estuvo más cerca de la zona baja, tampoco disputó las últimas jornadas con una alarmante necesidad de vencer para salvar la categoría.
En la temporada 2004/05 se luchó por el ascenso en el primer tramo de campeonato, logrando permanecer varias jornadas en los puestos que daban acceso al salto de categoría. En la Copa del Rey el Martínez Valero vivió una noche mágica, apeando del torneo del KO al Deportivo.
Pero en la segunda vuelta el equipo se deshinchó, y cayó en una mala racha que le privó de disputar el ascenso.
Para la siguiente campaña se recuperó el derby con el Hércules. La afición del Elche alentó a los suyos con más de 20.000 espectadores en el Martínez Valero y una buena presencia de seguidores en el Rico Pérez de Alicante, los dos encuentros de rivalidad provincial terminaron en empate. Ante el Sporting de Gijón, Nino disputó su último partido en el Martínez Valero tras casi una década luciendo la elástica franjiverde.
La temporada 2006/07 el Elche se resarció de una mala primera vuelta con un gran segundo tramo del campeonato. La afición confió siempre en el equipo y disfrutó de grandes partidos, especialmente los de rivalidad regional, donde el Elche se impuso al Real Murcia en la Nueva Condomina, y al Castellón y Hércules tanto fuera de casa como en el Martínez Valero.
En la temporada 2007/08 el Elche mantuvo el sueño del ascenso durante gran parte del campeonato. El equipo franjiverde se movió en los puestos altos de la liga BBVA, pero el tramo final del campeonato alejó al conjunto dirigido por David Vidal del salto a la máxima categoría. De todas formas la afición volvió a vibrar con su equipo y disfrutó de grandes partidos tanto en liga como en Copa, donde el Elche avanzó dos rondas y se midió en dieciseisavos al Real Betis, que a doble partido apeó a la escuadra ilicitana del torneo del KO.
Un mal inicio, dos puntos en los siete primeros partidos, hizo pensar en que la campaña 2008/09 iba a tener un desenlace fatídico, pero entonces el ex jugador Claudio Barragán ocupó el banquillo como primer entrenador. El equipo salió rápidamente de la zona baja y se instaló en la parte media de la tabla sin pasar apuros en el tramo final del campeonato.
Una campaña que sirvió para despedir a Fernando Niño, que se retiró del fútbol en el Elche, donde estuvo tres temporadas y media, caracterizadas por la profesionalidad y entrega. La nota positiva de la campaña fue para el filial, el Elche Ilicitano, que retornó a la Tercera División sólo una temporada después de perder la categoría.
Con el paso de los años la estructura de la entidad se ha ido acoplando a los nuevos tiempos, pero sin olvidar la casta y humildad que un día hicieron grande al conjunto que luce sobre el corazón un escudo y una franja verde. Con letras de oro se escribe la ilustre historia de este club, nacido entre el cobijo de las palmeras y el sentimiento del pueblo de Elche.
Títulos:
Torneos NacionalesSegunda División : 1958-59.
Tercera División: 1940-41, 1943-44, 1944-45, 1947-48, 1954-55, 1956-57, 1957-58.
Subcampeón de la Copa del Generalísimo (actual Copa del Rey): 1968-69.
Subcampeón de la Segunda División : 1972-73 y 1987-88.
Subcampeón de la Segunda División B : 1996-97.